La Torre de Perrozo
La Torre de Perrozo es una antigua casona solariega del siglo XVIII. Parte de la casa fue quemada cuando las tropas de Napoleón invadieron el Valle de Liébana reduciendo a cenizas varias casonas e iglesias de la zona en el año 1810.
Posteriormente, en 1998, ha sido totalmente rehabilitada pero conservando todo el encanto de su primitiva construcción, manteniendo así la identidad propia de la arquitectura tradicional lebaniega, marcada por el importante papel estructural de la piedra y la madera de roble.
Su nombre se debe a que en ese lugar hubo, en su día, una torre de defensa.











